Jun 11 2010
Tour en Portugal.

Esta última semana nos hemos trasladado fugazmente a los acantilados del cabo de San Vicente. Accidente geográfico situado en el concejo de Vila de Obispo, al sur de Portugal. En tiempos de los romanos se le conocía con el sobrenombre de “Promontorium Sacrum”, lugar dedicado al Dios Saturno, nosotros lo hemos apodado “Fin do mondo”. El paisaje es alucinante, los cortes lisos sobre sus rojas y blancas paredes calcáreas, acompañado de los golpes de mar y un viento patagónico, crean un ambiente espectacular, muy diferente a lo escalado habitualmente. A mi me recordaba al cabo de Ogoño, pero aquí la verticalidad y cercanía del mar reina ante todo.
Sagres es una pequeña población marinera, parece sacada de una película de piratas. La fortaleza bien visible desde el pueblo, da paso a pequeñas playas y recodos en las que destaca Beliche. En los meses veraniegos acoge a números surfistas y amantes del windsurf. La pesca y el turismo son el sustento de sus gentes.
Después de cruzar la península de punta a punta, nos encontramos toda la banda en Faro, población cercana a Sagres. El primer encuentro con las tapias se produce con los últimos rayos de sol tocando los acantilados cercanos al faro de San Vicente, el viento sacude con fuerza y hace tambalearnos mientras buscamos como descender de estos riscos. Parte de culpa de que estemos aquí, tan al sur del Pirineo la tiene, el fotógrafo David Munilla, el resto del equipo lo componen Carlos Logroño “Citro”, con el que he compartido muy buenas escaladas y risas estos últimos años y la escaladora deportiva Andrea Cartas.
Comentar que en esta zona existen 6 sectores bien diferenciados. Los accesos de la mayoría de ellos se hacen rapelando, por lo que algo de material extra en el macuto no esta de mas. El equipamiento en la mayoría de las rutas es con parablot de 10 mm, bien comidos por el salitre. La roca tiene un tacto patinosos, debido a la humedad del ambiente, pero yendo a escalar con Citro, esto no es ningún inconveniente, ya que por donde pasa el señor “limonio”, queda todo bien blanco y marcado. Todo un lujo!!!!!
El grado medio que predomina es el séptimo, habiendo también algún octavo, que no tuvimos ocasión de probar, ya que la roca se desmontaba. El tipo de escalada es variable, desde placas de regleta a chorreras negras.A continuación añado unas fotos de David Munilla donde se contempla, lo mágico del lugar.



